Malbec PDF Imprimir E-mail

 

 

En Mendoza el Malbec. "La Argentina está reconocida — dice Roben Parker — corno el país productor de los Malbec más refinados del mundo". Y no solo en Mendoza, hay extraordinarios Malbec en Salta y en Río Negro de este cepaje que introdujo un francés, Miguel Aime Pouget a mediados del siglo pasado.

La uva es oriunda de Bordeaux, donde se usó siempre, en cortes muy menores, para realzar el color y la textura de los tintos. Cada vez menos usado, ya no hace falta por las mejoras en los cultivos y técnicas de vinificación que dieron Cahernet y Merlot cada vez más enjundiosos y robustos. La cepa se instaló en el sudoeste francés, con ella se elaboraron los tintos de Cahors, vinos robustos muy tánicos, bastante rústicos, Ni los vinos negros de Cahors -así los llaman por la oscuridad del color-, ni el de Chile ni el californiano alcanzan las dimensiones de color, aromas y sabor del gran Malbec patrio.
El primer Malbec vinificado en la Quinta Normal, por el pionero francés, ya recibió un premio importante de Bordeaux. Cuando en Mendoza proliferó de un modo exuberante, se lo conocía como La Francesa o uva de Corte y allí encontró un hábitat apropiadísimo. Es la variedad fina más extensamente cultivada en la provincia. Su terruño preferido es Luján de Cuyo, pero crece también en otras partes: Maipú (Mendoza), y los Valles Calchaquíes, La Rioja y el Alto Valle de Río Negro.
Es el segundo componente principal (después del Cabernet Sauvignon, pero antes que el Merlot) en todos los assemblages clásicos tradicionales de Mendoza. Robert Joseph (editor de Wine Magazine), el francés Michel Rolland, los periodistas especializados Terry Rohards (The Wine Spectator) o Frank Prial (New York Times), Oz Clarke, jancis Rohioson, Tim Atkins, Carlos Delgado (El País de España, Vinum), todos ensalzan al Malbec argentino como único en el mundo. Atención no todos los Malbec son iguales, es fundamental que las bodegas se esmeren en su elaboración, es nuestra imagen ante el mundo.